30.10.06

Cita Benedicto XVI (5)

Benedicto XVI (5)
Homilía, 15-VIII-2005 (Parroquia pontificia "San Tommaso da Villanova", Castel Gandolfo)

En el evangelio de hoy hemos escuchado el Magníficat, esta gran poesía que brotó de los labios, o mejor, del corazón de María, inspirada por el Espíritu Santo. En este canto maravilloso se refleja toda el alma, toda la personalidad de María. Podemos decir que este canto es un retrato, un verdadero icono de María, en el que podemos verla tal cual es.

(...) Comienza con la palabra Magníficat: mi alma "engrandece" al Señor, es decir, proclama que el Señor es grande. María desea que Dios sea grande en el mundo, que sea grande en su vida, que esté presente en todos nosotros. No tiene miedo de que Dios sea un "competidor" en nuestra vida, de que con su grandeza pueda quitarnos algo de nuestra libertad, de nuestro espacio vital. Ella sabe que, si Dios es grande, también nosotros somos grandes. No oprime nuestra vida, sino que la eleva y la hace grande: precisamente entonces se hace grande con el esplendor de Dios.

1 comentario:

Emmanuele dijo...

Reflexión preciosa de María. Dios es verdad eterna que ilumina como antorcha en la oscuridad. Vida eterna a Jesus su hijo, Profeta entre profetas. Amen, así sea.